¿ATEÍSMO CATÓLICO?”

LES PRESENTO MI NUEVO LIBRO

Sale a la venta en estos días mi libro Ateismo cattolico? Quando le idee sono fuorvianti per la fede, Fede & Cultura, Verona 2022 ¿Ateísmo católico? [Cuando las ideas son engañosas para la fe]

Es inusual que un autor presente su propio libro. Normalmente esta tarea está reservada a los comentaristas. Pero esta vez me gustaría hacer una excepción por dos motivos. El primero es el título del libro – “¿Ateísmo católico?”-, que puede parecer audaz y provocador, a pesar de la mitigación que produce el signo de interrogación. Un título tan desafiante y engorroso no podía dejarse para que otros lo explicaran. El segundo motivo es que este título y este libro concluyen la trayectoria de todos mis libros recientes, desde Filosofia per tutti hasta La filosofia cristiana. Al fin y al cabo, todos ellos trataban un mismo tema, precisamente el ateísmo católico. Todos ellos abordan el problema de lo que ocurre cuando la fe recurre a una filosofía errónea, incompatible con ella y que distorsiona sus contenidos. Más concretamente: qué ocurre cuando la fe se apoya en una filosofía atea.

Este problema verdaderamente fundamental nace bajo dos condiciones, sin las cuales ni siquiera se lo percibe. La primera de estas condiciones es que la fe católica necesita la razón filosófica con la que debe relacionarse a causa de su misma esencia. Se trata de la condición según la cual la fe católica presenta a la razón filosófica, con la que necesariamente entra en relación, sus propias condiciones de verdad, en base de las cuales descarta las filosofías inadecuadas y busca relacionarse con la filosofía natural del espíritu humano, la única verdadera. La segunda de estas dos condiciones es que se da un ateísmo filosófico, una filosofía atea, que contradice radicalmente esas exigencias veritativas de la fe, hasta el punto de que si se utilizara por parte de la fe produciría precisamente el cortocircuito de un ateísmo católico. En mis libros, y en particular en este último, hago mías estas dos condiciones, porque no son mis condiciones, sino de la “filosofía cristiana”, es decir, de la forma correcta de entender la relación entre fe y razón.

Las dos condiciones que ahora se ven son negadas, y por eso este nuevo libro mío, como los anteriores, podrá causar molestias, empezando por el fastidioso concepto de ateísmo católico, que extiende una sombra de sospecha sobre tantos teólogos contemporáneos, muchos de los cuales son altos prelados de la Iglesia católica. Al leerlo, uno termina preguntándose hasta qué punto el ateísmo católico está extendido en la Iglesia. Por lo tanto, hoy en día se niegan las dos condiciones citadas anteriormente. ¿Pero quién las niega?

En primer lugar, negadas por la filosofía que se basa en los supuestos de la modernidad filosófica. El ateísmo filosófico consiste en dar los primeros pasos en la filosofía de tal forma que sea imposible pensar en Dios. Ahora, la filosofía de la modernidad ha hecho precisamente eso. Ciertamente, ha negado a Dios en sus conclusiones, con tantos tratados voluminosos, pero ya había negado a Dios en sus primeros pasos, en su, como dicen los expertos, “comienzo”. El problema del comienzo es fundamental en la filosofía: si en su primer vientre la filosofía emprende un camino que niega a Dios, en el sentido de que no puede permitir el conocimiento de Él, entonces nunca podrá volver atrás, salvo negándose a sí misma, lo que pocos filósofos tienen el valor de hacer. La filosofía moderna es “atea” aunque muchos de sus filósofos fueron cristianos, como Kant, o incluso católicos, como Descartes. Porque el ateísmo católico no remite a una actitud subjetiva, sino a la lógica atea dentro de las categorías conceptuales que se asumen. Es un ateísmo epistémico, teórico, conceptual. Dado que el pensamiento moderno parte de considerar de que no existe nada más allá del pensamiento, Dios se vuelve impensable y el “principio de inmanencia” obligará a todos los demás pasos del camino filosófico posterior.

También la religión protestante niega las condiciones que hemos visto más arriba, ya que ni reconoce que la fe expresa exigencias de verdad que interpelan a la filosofía a través de sus dogmas, ni considera que la filosofía pueda ser atea o teísta, según se ponga el comienzo. Lutero, al separar la fe y la razón, sienta las bases para la modernidad filosófica -aunque él no era filósofo- porque hace que la fe sea indiferente también a su propia verdad -una fe sin dogmas- y, por tanto, también indiferente a la verdad de la filosofía, con la que no tiene ninguna necesidad de una relación esencial. La influencia del protestantismo en la modernidad filosófica es enorme, y sería muy larga la lista de filósofos de origen protestante. Sin embargo, ha sido también enorme la influencia de la Reforma protestante y de su teología en la teología católica, que hoy se diferencia poco de la teología protestante, al menos en sus líneas más modernizadas.

Con esta última mención, he planteado indirectamente el gran problema que se esconde bajo el inquietante título de ateísmo católico. La asunción en la teología -hablo de la teología académica, pero luego también de la de los simples fieles influidos por la primera- de una filosofía atea que separa irremediablemente la fe como acto personal y la fe como contenido creído o dogma. Nacerá una fe sin dogmas, basada en las buenas prácticas personales, los teólogos católicos ensalzarán a Kant e imitarán su “pietismo”, es decir, la reducción de la fe al buenos comportamientos sociales, defenderán que los dogmas son compatibles con cualquier planteamiento filosófico, todas las filosofías se enseñarán indistintamente en los seminarios, los sacerdotes y los obispos hablarán muchos idiomas diferentes, el concepto de herejía se transformará en algo positivo, y todos nosotros, cuando hablemos entre nosotros, ya no sabremos distinguir el acto de fe subjetivo de nuestro interlocutor de lo que nos dice de contenido doctrinal, de modo que la buena fe sustituirá a la fe. Con el ateísmo católico es posible estar subjetivamente en buena fe y objetivamente pensar y actuar como ateo.

Stefano Fontana

Traducción al español por: José Arturo Quarracino

Ateismo cattolico? Quando le idee sono fuorvianti per la fede, Fede & Cultura, Verona 2022, pp. 176 [ver la ficha bibliográfica]. Su costo es de 17 euros y puede ser adquirido directamente al ’Observatorio. Los gastos de envío para Italia están a cargo nuestro. Usen la página de pagos del Observatorio https://vanthuanobservatory.com/donazioni-pagamenti/ y escriban un correo electrónico con vuestra dirección postal a acquisti.ossvanthuan@gmail.com

 

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