
La Provincia di Santa Fe in Argentina ha vissuto un lungo periodo di rielaborazione della propria Costituzione, conclusosi lo scorso mese di settembre. Anche la Chiesa locale è a più riprese intervenuta a proposito della presenza o meno nel testo costituzionale del riferimento alla religione cattolica.
Il 4 dicembre 2024 l’Arcidiocesi di Santa Fe de la vera Cruz ha reso pubblica una Dichiarazione dal titolo: “Riconoscere la Chiesa nella pluralità e senza privilegi. Riflessioni sulla riforma costituzionale”. In essa si legge tra l’altro: “L’attuale Costituzione dichiara che la religione della Provincia è cattolica, apostolica e romana, alla quale darà la sua più decisa protezione, senza pregiudizio per la libertà religiosa di cui godono i suoi abitanti. Questa è praticamente una professione di fede. Senza approfondire le motivazioni che hanno spinto quei costituenti, o il contesto storico che li ha guidati, la verità è che oggi un simile paragrafo è inaccettabile da ogni punto di vista (…). Pertanto, dobbiamo concludere che la Provincia non è, e non può essere, in alcun modo “cattolica” (…). Potremmo noi cattolici accettare l’idea di “parità o uguaglianza di culto”? Certamente, e senza alcun problema. Forse, ci darebbe anche maggiore libertà di espressione, maggiore audacia nel compito di evangelizzazione, minore dipendenza dal potere di turno”.
Il 1 settembre 2025, mentre si stava concludendo il processo di revisione costituzionale, i cinque vescovi cattolici della Provincia avevano chiesto che la Costituzione menzionasse la religione cattolica come stabilito dal Compendio della Dottrina sociale della Chiesa: «In ragione dei suoi legami storici e culturali con una nazione, una comunità religiosa può ricevere uno speciale riconoscimento da parte dello Stato; tale riconoscimento non deve in alcun modo dar luogo a discriminazione civile o sociale nei confronti di altri gruppi religiosi» (n. 423). Si tratterebbe di una menzione per motivi storici, comunque altra cosa dal definire la Provincia come “cattolica”.
Il 12 settembre 2025, a conclusione del percorso di revisione costituzionale, i Vescovi hanno emesso una Dichiarazione finale di pieno apprezzamento dell’articolo 2 del nuoto testo costituzionale il quale, come da loro richiesto, non afferma più come nel testo precedente che la Provincia sia “cattolica”, e cita la religione cattolica dentro un generale pluralismo: “La Provincia assicura la distinzione tra lo Stato e l’ordine religioso e non istituisce una religione ufficiale. Il rapporto tra lo Stato, la Chiesa cattolica, le chiese e i culti legalmente riconosciuti è regolato dai principi di autonomia, uguaglianza, non discriminazione, cooperazione e neutralità”.
Una soluzione di questo tipo può ritenersi in linea con le esigenze dell’enciclica Quas primas sulla Regalità sociale di Cristo?
Il problema è stato posto dal prof. Daniel Passaniti, docente alla Pontificia Università Argentina, Direttore del CIES di Buenos Aires e membro del Collegio degli Autori del nostro Osservatorio, nella Lettera inviata il 24 settembre 2025 all’Arcivescovo di Santa Fe e de la vera Cruz che qui proponiamo [S.F.]
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Sr. Arzobispo
Arquidiócesis de Santa Fe de la Vera Cruz
S.E.R. Mons. Sergio Alfredo Fenoy S/D
De mi mayor consideración,
Motivan estas líneas la Declaración de esa Arquidiócesis de fecha 4 de diciembre de 2024, que lleva por título: Reconocer a la Iglesia dentro de la pluralidad, sin privilegios. Reflexiones en torno a la reforma constitucional.
Dicha Declaración, firmada por S.E.R., su Obispo Auxiliar, el Equipo Arquidiocesano de Pastoral Social y la Junta Arquidiocesana de Educación, expresa: “La Constitución vigente declara que la religión de la Provincia es la Católica, Apostólica y Romana, a la que le prestará su protección más decidida, sin perjuicio de la libertad religiosa que gozan sus habitantes. Es prácticamente una profesión de fe. Sin pretender entrar en las motivaciones que impulsaron a aquellos constituyentes, o en la coyuntura histórica que los habrá conducido, lo cierto es que hoy semejante párrafo es inadmisible desde todo punto de vista (…) Por lo tanto, hay que concluir que la Provincia no es, ni puede ser, de ninguna manera “católica” (…) ¿Podríamos los católicos aceptar la idea de “paridad o igualdad de cultos”? También, y sin ningún problema. Tal vez, incluso, nos daría más libertad de expresión, más audacia en la tarea evangelizadora, menos dependencia del poder de turno.”
Con todo respeto, debo expresar a S.E.R. mi más profundo pesar por tan hiriente y lamentable Declaración, pues en línea con estas reflexiones debiéramos afirmar que, no sólo la Provincia de Santa Fe de la Vera Cruz, sino también Argentina, no es, ni puede ser, de ninguna manera católica!
Un poco de historia. El nombre de esa Provincia, Santa Fe de la Vera Cruz (verdadera Cruz), responde a la voluntad de su fundador (Juan de Garay, año 1573) y lo cierto es que ese nombre refleja la profesión de fe católica y la importancia de la Cruz en la historia de la región como de otras ciudades de América; sin duda alguna dicha fe católica forma parte de la propia identidad y de la matriz espiritual y cultural de los pueblos iberoamericanos. Aún más, el nombre de la ciudad de Rosario está asociado a la Virgen del Rosario, una advocación muy venerada en la tradición católica, y los colores celeste y blanco de nuestra Bandera fueron elegidos por Manuel Belgrano, hombre profundamente religioso y devoto de la Virgen María, copiando el manto de la Virgen y en honor a su Inmaculada Concepción, colores que simbolizan la pureza (blanco) y el cielo (azul celeste).
Estos antecedentes que hacen referencia a la historia de esa Provincia, como tantos otros que sellaron la identidad fundacional de Argentina, reflejan sin lugar a dudas que la religión católica tiene un peso social y cultural enorme, por encima de cualquier otro credo y religión.
La Doctrina de la Iglesia. Cosa distinta es la libertad de cada hombre de profesar, en su justo límite, el culto que quiera (libertad religiosa) y no ser discriminado por ello. Así lo enseña la Iglesia: “El derecho a la libertad religiosa debe ser reconocido en el ordenamiento jurídico y sancionado como derecho civil” 1, pero también afirma que: “En razón de sus vínculos históricos y culturales con una Nación, una comunidad religiosa puede recibir un especial reconocimiento por parte del Estado: este reconocimiento no debe, en modo alguno, generar una discriminación de orden civil o social respecto a otros grupos religiosos” 2
S.E.R. conoce muy bien lo que la Iglesia siempre ha sostenido en esta materia: los Estados tienen la obligación de rendir culto público y colectivo a Dios y ajustar sus leyes a las de Dios. La doctrina tradicional en relación al tema remite a las encíclicas Inmortale Dei y Libertas de León XIII, Vehementer Nos de San Pío X y las encíclicas Quas Primas y Ubi arcano Dei de Pío XI. El Concilio Vaticano II no ha cambiado en nada estas enseñanzas, en efecto, la propia declaración Dignitatis Humanae deja íntegra la doctrina tradicional católica acerca del deber moral de los hombres y de la sociedad para con la verdadera religión y la única Iglesia de Cristo. E Igual enseñanza sostiene el Catecismo de la Iglesia Católica que remite a la citada doctrina tradicional. Ahora bien, esta profesión de fe acerca de la verdadera religión y de la única Iglesia de Cristo, según la Declaración de su Arquidiócesis, es hoy inadmisible desde todo punto de vista (!).
S.E.R. y ningún argentino de bien puede desconocer los vínculos históricos y culturales de la fe católica con el nacimiento de la Nación Argentina, de modo tal que, como afirma la Doctrina Social de la Iglesia y contrariamente a lo declarado por su Arquidiócesis, es esta Fe Católica la que debe tener un reconocimiento privilegiado frente al resto de los credos y religiones, pues no todas las religiones son iguales. Pues si así fuera, me pregunto qué sentido tendría para nosotros los laicos y para ustedes los clérigos la acción evangelizadora a la que estamos llamados y obligados, y ustedes en primer lugar pues son los verdaderos Pastores que deben conducir al rebaño para que pueda alcanzar la salvación y la vida eterna junto a Dios.
Excelencia, creo entender, y para bien, que la Iglesia no necesita adecuarse a lo políticamente correcto ni aggionarse a los tiempos que corren, su misión la obliga a ser fiel a Cristo y a su Evangelio, para el bien de todos los hombres y de todos los pueblos. La iglesia es “signo de contradicción”, lo reitera y explica el Papa León XIV en su alocución del domingo 17 de agosto de este año.
Cuán necesario es esto para los fieles que queremos vivir conforme al Evangelio, hoy más que nunca necesitamos la palabra clara y valiente de nuestros Pastores, en tiempos de apostasía y en tiempos en que nuestra querida Argentina ha perdido su rumbo, sin poder discernir su propia identidad. Es esta la mayor corrupción política que ocasiona el vaciamiento de la Nación, pues no hay soberanía sin cultura, y la cultura que nos dio origen proviene del tronco hispano cristiano, es la Cultura y la Fe Católica.
Por ello creo, S.E.R., que poco favor le hace a esta Cultura y a la Iglesia misma la Declaración de su Arquidiócesis motivo de esta carta, pues como alguien expresara alguna vez: Argentina no se entiende sin la Cruz, sin Cristo, sin la Virgen y sin la Iglesia.3
Con todo respeto,
Daniel Passaniti danielpassaniti@yahoo.com.ar
Buenos Aires, 24 de setiembre de 2025
Festividad de Nuestra Señora de la Merced
1 Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, Nro 422
2 Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, Nro 423
3 Fray Aníbal Fosbery O.P.: Las vertientes de la argentinidad, Ed. Aquinas, Buenos Aires 2010, p.285
(Foto:Mons Sergio Fenoy, Di Marcos mb98 – Opera propria, CC BY-SA 4.0)
